La tarde se ha posado en mi ventana
como si fuera un pájaro blanco
y me canta el paso de las horas
sin querer detenerme a medirlas.
como si fuera un pájaro blanco
y me canta el paso de las horas
sin querer detenerme a medirlas.
Hoy la tarde me ha dejado un rayo blanco
golpeando contra el cristal sus alas de espuma,
en la calma de una tarde blanca de nube
que promete regresar eternamente.
golpeando contra el cristal sus alas de espuma,
en la calma de una tarde blanca de nube
que promete regresar eternamente.
Ante mis ojos vuelan una, dos, tres mariposas
que vibran como la risa, como los cascabeles
cantan en sus volteretas de colores
mientras cuento los segundos a manos llenas.
que vibran como la risa, como los cascabeles
cantan en sus volteretas de colores
mientras cuento los segundos a manos llenas.
¡Encantadora de mariposas!, blancas como esta tarde
detenida en medio de la nada, suspendida
entre las sombras sobre el río
como una inmensa mariposa blanca.
detenida en medio de la nada, suspendida
entre las sombras sobre el río
como una inmensa mariposa blanca.
Y comienzo a acostumbrarme a tu rostro,
a esa media sonrisa,
a esta media vida.
Caen las palabras sin ruido,
una, dos, tres, como suspiros,
mariposas blancas de alas de brisa,
como gotas de rocío.
a esa media sonrisa,
a esta media vida.
Caen las palabras sin ruido,
una, dos, tres, como suspiros,
mariposas blancas de alas de brisa,
como gotas de rocío.
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