Dos gatos negros al sol.
La tarde se agota aburrida. Triste.
Me duelen los pasos marchitos.
He dejado mi vida sembrada en las aceras.
Hacía tiempo que no presenciaba tanta soledad.
Has desaparecido un instante y eso ha bastado.
He tejido historias repetidas.
Me vuelvo y ahí está mi reflejo
desde la infancia hasta ahora, como de piedra.
La tarde se agota aburrida. Triste.
Me duelen los pasos marchitos.
He dejado mi vida sembrada en las aceras.
Hacía tiempo que no presenciaba tanta soledad.
Has desaparecido un instante y eso ha bastado.
He tejido historias repetidas.
Me vuelvo y ahí está mi reflejo
desde la infancia hasta ahora, como de piedra.
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